agosto 16, 2013

Respecto a lo anterior

No lo logré, presioné publicar y me puse a llorar. Eso, quería que mi único lector supiera que soy una débil.

12 de Agosto.

La noche anterior dormí tranquila.

El 12 de agosto estaba muy extraño, me decía lo mucho que me amaba, o importante que yo era para él, y lo único que pude pensar era que algo malo había ocurrido, pensé que había salido con su ex en vez de haber salido con sus amigos, pero después pensé: "Es un tema terminado, no creo que me haga algo así, me ama y no me mentiría".
Cuando llegamos al parque a conversar, y lo primero que dice mirándome a os ojos fue: "Lo mejor será terminar", empecé a llorar con mucha intensidad, con mucho dolor, me sentí traicionada, por un momento hasta me sentí idiota por haber entregado tanto en nuestra relación  y cuando empezó a contar lo que había pasado se confirmaban mis temores pero su poder de autocontrol es superior, aún así no podía evitar pensar en esa mujer a su lado... Lo primero que vino a mi mente fue: "Yo confié en él". Y luego me pregunté: "¿Podré confiar en él?"
Pensé también muchas cosas, como congelar mi carrera, en las cosas que tenía de él en mi casa o yo las mías en la suya, pensé en lo incómodo que sería ir a práctica con él, también en las ganas que me dieron de pegarle cuando estaba agachado frente a mí pero que las calmé cuando se sentó a mi lado buscando mi mirada y yo arrancaba. Preferí llorar mucho, miré a los perros que caminaban cerca de nosotros, también dejé mi mente en blanco para enfriar un poco los pensamientos.
El tiempo pasaba muy lento.
Se volvió a agachar frente a mi. Tomé su cabeza para besarlo y me dijo que no, se escondió en mis piernas mientras acariciaba su cabello. Encendí nuevamente mi mente, y pensé: "No me engañó, esa mina no logró lo que quería, el no lo hizo, pero me mintió". Tomé otra vez su cara pero esta vez si lo besé. Se puso de pie, nos abrazamos y lloramos juntos, me pedía perdón por el daño que me había hecho; en todo momento repetía que yo me merecía algo mejor, pero no estaba de acuerdo porque yo había elegido estar con él, lo amo.
Nos sentamos un poco más tranquilos, entonces le dije todo o que había pensado referente a que no me había engañado, que yo lo amaba, y que quería pasar el resto de mi vida con el, tal como habíamos acordado esa mañana que me llamó muy temprano, y que yo estaba dispuesta a darle una segunda oportunidad porque todos nos merecemos una, lo amo demasiado como para separarme de el, lo paso demasiado bien con él, sufro cada vez que está molesto conmigo porque no me gusta que se ponga así me gusta verlo siempre feliz, sonriendo, me fascina cuando se le achinan los ojos cuando me sonríe. El prometió no volver a mentir, no volver a salir con otras mujeres; y lo más importante, que se la quería jugar por mí, que quería estar el resto de su vida conmigo, no volver a hacerme sufrir, y nunca dejarme ir.
Dijo que tenía un poco de miedo, porque cuando él le dio una segunda oportunidad a otra polola no le había resultado, pero yo le dije que quería intentarlo, y si no resultaba estaba la posibilidad de ser amigos, pero el dijo que no podía ser mi amigo, me dio mucha pena cuando dijo eso pero luego agregó que no podía ser mi amigo, porque me iba a seguir amando. Luego nos dimos muchos besos y comió tierra (Amor, de seguro estás leyendo esto: Por favor, si te digo que comas tierra o algo más, tienes que saber que es broma) (Cierto, TE AMO).

Terminamos en este parque y fuimos a mi lugar favorito de Santiago, al Parque de las Esculturas.En el camino decidimos que nos iríamos a vivir juntos, fijamos los plazos y el lugar donde nos gustaría vivir. Una vez en el parque caminamos de la mano, nos sentamos un rato y le conté todo lo que había pasado por mi mente. Decidimos enterrar este recuerdo, y hacer como si nunca hubiese pasado, preguntó si cambiaríamos la fecha de aniversario y preferí dejar la que ya teníamos. Cuando dijo que teníamos que enterrar el recuerdo en un baúl y bajo tierra se me ocurrió una brillante idea, recorté unos rectángulos de papel y luego los pegué como un libro, anoté la fecha y algo que decía así: "En esta fecha decidimos dar un nuevo paso y seguir con nuestros planes hasta viejitos. Y sin comer tierra". Elegimos un árbol, y en sus raíces enterramos este libro para que nuestra historia de amor siga creciendo fuerte.

Seguimos caminando un rato por el parque, pisamos las pozas de agua, jugamos a la pinta, caminamos por las orillas de las jardineras simulando que caminábamos por la cuerda floja, quedamos al final de la jardinera besándonos como nunca, le pedí matrimonio (no puedo olvidar comprar los anillos a fin de mes), le recordé que había dicho que haría lo que yo dijera, y le dije que tenía que gritar que me amaba, y lo hizo (por eso comió tierra). Me arranqué de sus brazos, corrí y me agarró nuevamente me dio un beso maravilloso y me preguntó: "¿Recuerdas que si uno se cae, nos caemos juntos?" Me botó, nos recostamos en el pasto unos minutos hasta que nos dio hambre. Juntamos unas monedas que teníamos y compramos galletas y bebidas, me puso una canción mientras comíamos, Every breath you take de The Police (me encanta esta canción), yo seguía llorando.
Estábamos en el mall, y se nos ocurrió la idea de ir a ver muebles, electrodomésticos, camas, ollas y cosas para armar nuestro departamento. Y de un momento a otro, planeábamos tener dos hijos, un hombre primero, Nicolás León o León Ignacio; y una niña que se llamará María Fernanda, porque es un nombre que le gusta mucho; también elegíamos mascotas, auto, todo.

Creo que va a salir todo bien. Ese día empezó muy triste, pero pudimos mejorarlo, pudimos pasar por alto eso, fue fantástico y sin mentir fue el mejor día de toda nuestra relación, estoy más enamorada, más contenta y a la vez en algunos momentos triste y asustada, quiero que esto resulte, no puedo vivir sin él. Y en caso de que yo necesite la oportunidad espero no la niegue, pero sé que no la voy a necesitar porque estoy muy enamorada de él, y no podría hacer nada que lo lastimara.

Sigo un poco triste, sobretodo recordando ahora como sucedieron los hechos, llevo 4 días intentando escribir esto sin llorar, creo que voy invicta ahora. Y tengo que reconocer que el día miércoles cuando dormí en su casa, no podía evitar pensar en que podría haber estado durmiendo yo en mi cama y otra mina ocupando mi lugar en ese momento, o ni peor aún, que había dormido con otra mina, estaba muy triste pero no quería despertarlo con mi tonta preocupación, o más bien con mi estúpida inseguridad.


Sé que leerás esto en unos minutos más, quiero que sepas que te amo y no te dejaré ir. Disculpa, por no haberte dicho algunas cosas a la cara, pero de verdad no me sentía lista o no era el momento adecuado.
Con amor.
Fernanda.